lunes, diciembre 13

Tlalpan en el Cine

En esta ocasión voy a permitirme transcribir una interesante nota presentada por Ciudadanos en Red,  que presenta el fragmento de un bello libro titulado "Tlalpan. Historias y tradiciones de un viejo pueblo", Escrito por Salvador Padilla, en México, 1999.

Esta nota presenta la narración de algunos detalles sobre los trabajos de Buñuel con relación a una vieja pero muy famosa cinta, ganadora de premios internacionales y que en su mayor parte fue grabada aquí, en Tlalpan y se titula "Los Olvidados", espero sinceramente que sea de su agrado.


La esquina de Los olvidados, de Luis Buñuel

Los Olvidados

Luis Buñuel era un cineasta de los grandes, sólo comparable con los genios del cine universal: Chaplin, Bergman, «Indio» Fernández, Kurosawa, Fellini, Eisenstein, etc., todos ellos dioses auténticos en la religión de la cinematografía. Él mismo fue uno de esos dioses.

México fue uno de los países donde Buñuel vivió y obtuvo la inspiración para sus cintas cinematográficas. Los otros dos fueron España, su tierra natal, y Francia. En México produjo, entre otras, películas tan memorables como Simon del Desierto -que consagró al actor Claudio Brook-, Viridiana -con una Silvia Pinal bella y llena de sorpresas-, y El ángel exterminador -con su última escena en la iglesia del Carmen de San Ángel.

En los alrededores de Tlalpan, Buñuel filmó varias cintas. Como cineasta, era natural su acercamiento a Tlalpan. Cerca de esta población se encontraban varios estudios cinematográficos: los Churubusco, donde ahora esta el Centro Nacional de las Artes, los América, que aún subsisten, y los CLASA, que cerraron a fines de los sesenta.

Cerca de CLASA, Buñuel filma, en 1953, algunas escenas de su deliciosa comedia “La ilusión viaja en tranvía”, con Lilia Prado y Fernando Soto “Mantequilla”. El conductor de uno de los tranvías y su ayudante son notificados por la empresa de que su vehículo será retirado de la circulación al otro día. En un afán por salvar del abandono a su querido instrumento de trabajo, ambos tranviarios, entrados en copas, abandonan en plena representación una candorosa pastorela navideña -un Padre Eterno con barbas de papel, un diablo con cuernos de cartón- en la que ellos son actores principales del reparto. Roban el vehículo y se aventuran en mil incidencias llenas de encanto.

En su recorrido por toda la ciudad, el tranvía llega frente a Santa Ursula Coapa, mientras la cámara muestra el paisaje -cielo, campo y chinampas- del lugar.

La película más importante para Tlalpan y La Fama, filmada irónicamente por los Estudios Tepeyac, es la cinta Los olvidados, rodada en 1951. Esa película tuvo un gran impacto mundial y ganó, en Cannes, el premio a la mejor dirección. La cinta describe un epi­sodio trágico de la vida de los muchachos de la calle en la ciudad de México.

En su estreno, el film de Buñuel fue duramente criticado, incluso por personas de la avanzada cultural de México. ¡Era inconcebible! ¡Un extranjero se había atrevido a "denigrar al país"! Cuando la película fue laureada, los silbidos se trocaron en loas, pues el cine mexicano había logrado conquistar públicos extranjeros de los más exigentes. En fin, la crítica…

Partes de la película fueron filmadas en la Escuela Granja de Tlalpan, internado para el tratamiento de enfermedades mentales leves en los muchachos, situada en los terrenos de lo que hoy es el Hospital de Neurología y Neurocirugía (curva de Insurgentes, frente a Seguros La Nacional Provincial). En los agradecimientos de la película -aporte para la historia del barrio de La Fama aparece un reconocimiento a Armando List Arzubide, director de la escuela, hermano del poeta estridentista, Germán List Arzubide, recientemente fallecido.

La terapia de ese lugar consistía en la realización de actividades agrícolas y pecuarias por parte de los alumnos. La siembra y el cuidado de animales se realizaban en la sede de la escuela o bien en los terrenos del antiguo rancho de San Isidro, [hay una toma de la película donde, además de los campos de cultivo, se ven unas tres o cuatro casas blancas, nuevas, en lo que hoy es la calle Hidalgo, en su tramo al oriente de la calzada de Tlalpan. Probablemente, algunas de las viviendas hoy forman parte del actual barrio del Niño Jesús] que iban desde el actual mercado de flores, frente a la entrada del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, hasta el Cedral, hoy Club de Golf México. Ambos lugares (la escuela y los terrenos de San Isidro) fueron locaciones de varias escenas de la película.

También, en toma breve, aparece la entrada de ladrillo de la casa de López Mateos, después Colegio Lancaster, en la esquina de Moneda y Plaza de la Constitución, frente al Hospital de la Floresta para enfermos mentales de familias adineradas. La escena presenta al director de la escuela (el actor Francisco Jambrina) quien, en un acto de confianza, da a Pedro, un interno huérfano de la confianza y el cariño de su madre (Stella Inda), cincuenta pesos para que le consiga unos cigarros. Pedro sale del internado hacia la arbolada plaza principal de Tlalpan y continua su marcha por la calle de Hidalgo, hasta Magisterio Nacional.

La cámara del fotógrafo Gabriel Figueroa enfoca allí al villano de la película, El Jaibo (Roberto Cobo), quien se acerca a Pedro como coyote rondando su presa. El Jaibo sorprende a Pedro con su presencia, lo saluda, descubre el dinero que el muchacho trae en la mano y forcejea con el hasta derribarlo y arrebatárselo. Durante el diálogo y el forcejeo, la cámara da vuelta alrededor de los dos adolescentes, con lo que presenta, de paso, la casa de la esquina noroeste de Hidalgo y Magisterio Nacional, luego la calle Hidalgo hacia los portales de la Plaza de la Constitución, enseguida la finca detrás de la parroquia (Hidalgo y Magisterio Nacional, esquina suroeste), con su barda mitad inferior de piedra y mitad superior de tepetate, la calle Magisterio Nacional hacia el sur, las escuelas Nino Artillero, Vidal Alcocer e Ignacio Rodríguez Galván (Hidalgo y Magisterio, esquina sureste), con su muro de ladrillo.

La casa de don Jesus Pliego, otro de los
escenarios de Los olvidados.
A la distancia aparece un ruidoso camión de pasajeros proveniente de la dirección de la Casa Chata. Al llegar el camión a Magisterio Nacional, El Jaibo, con el dinero obtenido por la fuerza, lo aborda ágilmente por la puerta del lado izquierdo. El camión continúa su avance hacia la Plaza de la Constitución.

Desde la ventanilla posterior del autobús, la cámara de Figueroa capta de frente la carrera de Pedro, quien trata inútilmente de dar alcance al vehículo, mientras aparecen en el ángulo visual de la lente las construcciones del Hernán Cortes y los muros -piedra y ladrillo- del atrio de la parroquia. Al no recuperar el dinero, Pedro evita regresar a la Escuela Granja, con lo que su destino, la muerte, queda sellado.

Gracias por leerme, ahora me gustaría mucho que me dejaran algún comentario, y...

¡Hasta la próxima!
Diana Reyes

2 comentarios:

  1. muy interesante. en el d.f deveria de haber recorridos turisticos asi...

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    Respuestas
    1. Gracias Anónimo por el comentario, para quienes escribimos es muy grato saber que somos leídos. Mil gracias y te espero nuevamente, claro que me gustaría mucho conocer tu nombre. Hasta pronto!!!

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